El ballet o danza clásica tiene una larga historia con raíces europeas, desde la corte de Luis XIV, el Rey Sol. Aquellos orígenes franceses explican en parte por qué todos los pasos tienen nombres en francés.
Hoy en día existen distintas técnicas y formas de enseñar danza clásica, y cada una es ligeramente distinta de las otras. Aquí, en el Centro de Danza y Coreografía Serranía, la técnica que enseña la maestra Marissa de la Garza es producto de su larga experiencia en Europa, en particular en Francia e Inglaterra.
"En mis clases, utilizo una mezcla de técnicas francesa e inglesa. Para mí es importante que cada clase sea distinta, en lugar de que las alumnas repitan exactamente los mismos movimientos una y otra vez. La belleza de la danza clásica está en parte en las muchas formas de hilar movimientos. El hecho de que cada clase sea distinta no sólo refuerza la técnica de las bailarinas, sino que presenta retos constantes y las mantiene interesadas. En las clases, busco que haya fuerza, gracia y temple, y que las bailarinas aprendan a amar lo que hacen. La danza no sólo es técnica y ejercicio físico, sino también expresión artística.
Vemos también constantemente videos de ballets con las grandes compañías del mundo, para que los movimientos que aprenden tengan sentido y que refuercen la parte artística."
Además de enseñar una disciplina, el ballet proporciona numeroso beneficios para la salud. Para leer más al respecto, pulse aquí.